
Mr. Kennedy, el luchador que había estado determinado por la WWE para convertirse en main-eventer de futuro, ha visto como en los últimos meses ha ido cayendo cada vez más abajo en importancia en cartelera, llegando a perder el gran push que la WWE le había estado dando prácticamente desde su llegada a la compañía.
Kennedy impresionó a todos los aficionados al wrestling la primera vez que compitió en el ring, llegando a escucharse los típicos comentarios que más tarde tienden a realizarse: "Este chico va a llegar muy alto".
Ya con la admiración del público hacia el luchador, todo indicaba que Kennedy se iba a convertir tarde o temprano en uno de los mayores heels de la compañía gracias a sus buenos combates y su gran arte para manejar el micrófono.
Incluso, la WWE le obsequió con el maletín del Money in the Bank, cosa que le convertiría en main-eventer casi seguro, pero debido a unos problemas, la WWE decidió dar el maletín a Edge, cosa no tan mala puesto que gracias a eso hemos podido disfrutar del espléndido Edge durante este tiempo.
Su declive ya comenzó a partir de ese momento, viendo su carrera truncada por lesiones y por dar positivo en un test antisustancias de la WWE. Desde ese momento, la WWE ha cerrado el gran push que le estaba dando desde el inicio de su carrera, volviéndole incluso face (honesto) cuando por todos es sabido su gran actitud para ser un gran heel (sucio).
En el Lottery Draft de este año, Kennedy fue drafteado de nuevo a SmackDown, donde ya consiguió su único cinturón hasta la fecha: el United States Championship. Esta nueva etapa no ha comenzado de la manera que a todos nos hubiera gustado, dejando a Kennedy bastante alejado de los main-eventers. Todo indica que será un top mid-carder esta temporada.
Viendo cocomo está ocurriendo todo ahora mismo, es imposible pensar en Kennedy como aspirante al título principal de SmackDown. Quizás recupere el cinturón de los Estados Unidos, y la WWE empezará a pensar seriamente en el futuro de este gran luchador que ahora mismo están desperdiciando